Poesilla Solidaria de Carmenmelada
¡Cuánto he llegado a disfrutar de mis Carmenmeladas! ¡ Cuánto bien me hicieron… me hacen … y me harán!!
A lo largo de mi vida voy a conocer a much@s con alma creadora de generbuen hacer; con ganas de dejar huella y ser ejemplo de valentía; con ilusión por descubrir y hacer realidad los buenos momentos; con fuerza, valor y ganas de ayudar… gracias a todas y todos de los que puedo aprender a ser y poseer lo mejor de un hombre y de una mujer a la vez.
Poesillas … y vuelve a disfrutar de tu alma de niñ@!!
¿Te acuerdas lo feliz que te sentías, cuando siendo niñ@, te contaban cuentos o historias que te transportaban a mundos reales en tu imaginación? ¿Ahora eres tú quien l@s cuenta?
Recupera aquellos momentos leyendo poesía, recitando, cantando, rapeando, bailando… «cuentando» Poesillas !! Además en el libro-cuento podrás también colorear o decorar sus letras zentangle en mandala… tú terminarás Poesillas y podrás compartir en nuestras redes todo tu arte.
Contamos con tu gusto personal y tu fantástica creatividad!! Pero lo mejor de Poesillas es que son Solidarias, con el 10% de su beneficio se ayuda a la ONG #mans_mercedaries en su labor por educar y dar hogar en Lar Tiberiades de Mozambique a niñas abandonadas o enfermas.
Regalarles un presente y un futuro digno, es nuestra ilusión!!
Más de Poesillas Solidarias en: https://poesillas.home.blog
Puedes contactarnos en : poesillasdecarmen@gmail.com
¡¡Ven al mundo mágico de Poesillas!!
Poesilla Solidaria de Carmenmelada:
Para bailar prefiero el son del ChaChaChá…
prefiero bailarlo
como Carmenmelada, con un pasito para adelante
y dos pasitos para atrás.
Cuando ella baila parece una pluma, de verdad,
¡de verdad!!…
de dulce nácar que se deja mecer, se deja envolver,
se deja llevar de aquí para allá. ¡Qué gusto da verla bailar!!
Pero cuando su cuerpecito se transforma en nube nimbada de inmensa luz
resplandeciente, es cuando oye a lo lejos
esas palmas de Alegres Palmer@s…
Olé, olé, ole… ¡Ole Ya!! Olé, olé, ole… ¡Ole Ya!!
Es cuando sus castañuelas
no dejan entonces de castañetear!! Su oído es muy fino…
Igual tú no las percibes, quizás…quizás…¡quizás!!
Solo ella tiene ojos de luz… Ojos de luz nimbada.
Ojos que no ven lo de más cerca, pero que se pierden
y se adentran traspasando la piel,
porque sus abrazos penetran y te calman.
Te quiero mi luz … ¡mi luz Nimbada!
¡Te quiero mamá!
¡Te quiero Carmenmelada!